Ponche: caliente, aromático y especiado

Ponche: caliente, aromático y especiado Adobe Stock

Ponche: caliente, aromático y especiado

La popular bebida es originaria de la India, pero actualmente tiene adeptos en todo el mundo. Friedrich Schiller incluso le dedicó un poema: “Punch Song”.

En el siglo XVII, los marineros ingleses trajeron esta bebida basada en una mezcla aromática a Europa, donde se dice que fue especialmente popular entre los miembros del partido conservador británico. Tuvieron la oportunidad de conocer y apreciar la bebida conocida en la India como paanch (palabra indostaní que significa “cinco”) y la llamaron “punch” en inglés. El nombre se refiere a la cantidad de ingredientes de la receta original: agua, vino, fruta, zumo de limón y especias. El arac, el té negro, el zumo de lima o naranja amarga y el azúcar son adiciones posteriores. Actualmente, el arac (un fuerte licor de la India y uno de los más antiguos) se suele sustituir por el ron. Entre los ingredientes especiales utilizados para dar su característico sabor a determinados tipos de ponche, se encuentran el anís estrellado, la naranja, el jengibre, la vainilla y el clavo. El zumo o la piel (rallada) de un limón orgánico añade el toque final. El ponche se suele servir caliente. En su preparación, la bebida solo se debe calentar ligeramente y nunca llevar a ebullición, con el fin de conservar el sabor, el aroma y el alcohol. También se puede tomar como bebida fría y refrescante. En el siglo XVIII la bebida se puso de moda, tanto caliente como fría. Wolfgang Amadeus Mozart, que probó el ponche por primera vez durante una visita a Inglaterra, también encontró deliciosas ambas versiones de la bebida.

Texto: Regine Smith-Thyme


Ponche de flor de saúco y verbena con jengibre


Para 1–2 raciones

1 porción de jengibre del tamaño de una nuez, 1 naranja de zumo orgánica (piel y 100 ml de zumo), 1–2 granos de anís estrellado, 2 clavos, 2 bolsitas de infusión de verbena, 4–5 cucharadas de zumo de flor de saúco (contenido del fruto al 100%), 2–3 cucharaditas de miel y 1–2 cucharadas de coñac, si se desea

1. Raspar la piel de la raíz de jengibre y cortar el jengibre en rodajas muy finas. Pelar la piel de media naranja en una capa muy fina. Colocar las rodajas de jengibre, la piel de naranja, el anís estrellado y el clavo en una cacerola con 250 ml de agua y llevar a ebullición lentamente.

2. Retirar la cacerola del fuego, añadir las bolsitas de infusión de verbena, cubrir el recipiente y dejar reposar durante 5 minutos. Sacar las bolsitas de infusión, verter el zumo exprimido de naranja y flor de saúco, calentar de nuevo la mezcla (sin que llegue a hervir) y endulzar con miel.

3. Verter el ponche a través de un colador en uno o dos vasos o copas resistentes al calor y decorar con la piel de naranja. Agregar coñac al gusto y servir de inmediato.

Consejos:

  • El ponche también tiene un gran sabor sin alcohol.
  • Cortar la piel de naranja sin la parte blanca, ya que tiene un sabor ligeramente amargo.